

Una muestra de lo que la dignidad humana puede llegar a hacer para contrarrestar la pérdida de dignidad colectiva.
Advertencia a los que no recuerdan la historia.
Un límite que ilumina lo que está todavía al otro lado. Y lo que hay al otro lado, es un presente que puede acabar realizando una catastrófica profecía autocumplida, o por el contrario, la posibilidad de seguir construyendo una economía más habitable para lo humano.
Un único inevitable e invivible presente, o un futuro pasado esperanzador.